El turismo esta activando de nuevo a Puerto Plata
Manuel Quiterio Cedeño
SOSUA.- Siguiendo una rutina que se inició hace más de una década esperé la llegada del 2026 en Casa Marina un hotel cuya puerta de acceso esta en una de las principales calles de esa comunidad, pero cuando pasas la recepción miras un atractivo paisaje que incluye un impactante encuentro con el mar.
Es una escena que conocí hace más de cuatro décadas cuando Luis López un conocido empresario turístico que comenzó sus aventuras empresariales como ingeniero constructor, y luego decidió sumar su creatividad al desarrollo del turismo, me trajo a conocer su pequeño hotel, que con el paso de los años se ha convertido en el principal establecimiento turístico de esta ciudad y uno de los más reconocidos de la Costa Norte.
Fue la época en CICOM, creada en 1884, se convirtió en la primera empresa de servicios de comunicación (excluyendo la publicidad) y escogió el turismo como uno de los mercados a los que dedicó sus esfuerzos profesionales.
Esa decisión me permitió incorporarme a la entonces pujante actividad turística en la Costa Norte, con la provincia de Puerto Plata a la cabeza, principalmente con Playa Dorada como el gran desarrollo del turismo moderno de la República Dominicana, que había iniciado modestamente en La Romana con Casa de Campo.
Desde entonces he sido testigo del auge y luego el declive de Puerto Plata como capital turística de la Costa Norte. Estaba seguro de que era posible mantener el auge, porque los hoteles de la familia García, que de empresarios agrícolas, se convirtieron en exitosos inversionistas turísticos y sus establecimientos florecieron a pesar del declive de Playa Dorada, por las absurdas decisiones de grupos locales que casi liquidaron, el visionario proyecto turístico impulsado por el gobierno.
El
miércoles de esta semana visité Puerto Plata y pude comprobar el auge del turismo de cruceros, y su impacto en la ciudad. Los dos barcos que llegaron llenaron la ciudad de turistas, que ha vuelto a mostrar que tiene las condiciones para atraer el turismo, a pesar del declive de décadas, que siguió al éxito inicial de Playa Dorada.
No solo han sobrevivido los hoteles de la familia García en Playa Dorada, que de desino hotelero ha sido convertido en un desarrollo de apartamentos. Lo que debió ser el primer gran centro de convenciones del país, convertido por grupos locales en un centro comercial, ahora con poco “brillo” y sin capacidad para robarle los turistas a la ciudad.
Sosúa mantiene sus atractivos, ahora más con sus calles principales libre de la apabullante oferta de servicios sexuales, gracias a la intervención de la ministra Faride Raful. Sus pequeños hoteles y restaurantes recuperan la demanda, y ya no solo Casa Marina esta llena de turistas locales e internacionales.
Quizás el PRM está aprendiendo la lección, y en la próxima vuelta electoral apoyará líderes reales comprometidos con el desarrollo, ahora que el presidente Luis Abinader está impulsando el desarrollo de Punta Bergantín, para replicar la exitosa experiencia inicial de Playa Dorada, pero ahora con un esquema mucho más amplio, y atrayendo como inversionistas a marcas internacionales de renombre. Este proyecto puede crear un nuevo proceso y relanzar el desarrollo del turismo en la región.