

ARIDIO PERDOMO
aridioperdomo@gmail.com
Puerto Plata.-Están en estado inservibles, lo
que constituye un gran peligro para los visitantes que llegan de distintos
países en naves acuáticas, las instalaciones del viejo muelle comercial de esta
ciudad, el cual sirvió de arribo del crucero “Boheme”, primer trasatlántico que
aperturo en los años 70 el boom para la llegada de barcos turísticos a Puerto
Plata.
Este viejo puerto marítimo construido en 1918 durante la ocupación
militar norteamericana recibió a miles de barcos de carga, incluso fue el
puente por donde se inició el turismo de cruceros en la costa Norte de
Republica Dominicana.
Esta estructura localizada en la ladera izquierda de La Bahía de esta
ciudad, a pocos pasos de la antigua e historia fortaleza colonial San Felipe, constituyo
en los años de bonanza económica para los puertoplatenos, en el centro por donde se producía la
exportación e importación de la carga de los empresarios de la región del
Cibao.
Sin embargo, esta actividad decreció notablemente a partir de 1927 cuando
el gobierno de entonces dispuso que se mejorara el puerto de Santo Domingo.
Asimismo, para el año 1975 el Presidente Joaquín Balaguer ordenó la
construcción del nuevo espigón en Puerto Plata, lo que provocó que estas
instalaciones se convirtieran en la de mayor actividad comercial con que
cuenta la Novia del Atlántico.
Por este viejo puerto marítimo
comercial con vista a la imponente montana Isabel de Torres, durante el auge de
la llegada de cruceros que se mantuvo desde 1970 hasta 1980, llegaron a arribar
hasta siete trasatlánticos semanalmente, entre ellos el “Southward”, “Buick
Princes", “Bolendand” y el “Songofnorway”.
Estos y otros trasatlánticos tocaban el muelle viejo repletos de
turistas, los cuales recorrían las calles de ciudad, haciendo compras en
tiendas de regalos, diferentes negocios, tiendas de gift shop, lo que permitió
que por la gran cantidad de dólares que gastaban se dinamizara la economía de
los puertoplatenos.
Este espigo se deterioro de manera progresiva a partir del terremoto que
sacudió la costa Norte, el cual afecto sensiblemente esta ciudad el 22 de
septiembre de 2003.
Sin embargo, estas instalaciones siguen dando servicio a propietarios de
barcos cargas, pescas, maíz, soya y de transporte de mercancía desde Estados
Unidos hacia la costa Norte y el Cibao.
Además, sirve de puerto matriz a la flota pesquera de esta ciudad, la
cual está formada por propietarios de unos 40 barcos y lanchas, los cuales
realizan labores en el llamado Banco de La Plata ubicado a unas cuantas millas
náuticas del puerto de esta ciudad.
Este viejo muelle se encuentra abandonado, lleno de basura, escombros,
hoyos, baches, barcos de cargas y pescas que han sido abandonado por sus
dueños, lo que constituye una amenaza para los pescadores y marineros que se
arriesgan a laborar en esta terminal marítima.
Este viejo espigón de hormigón que construyeron las autoridades militares
norteamericanas que invadieron a Republica Dominicana en 1918 constituye una
bomba de tiempo, ya que por su avanzado estado de deterioro de sus
instalaciones, en cualquier momento puede derrumbarse.
El conjunto pilotes o vigas que sostienen estas estructuras están
socavadas, roídas por la inclemencia del tiempo, el salitre del océano
atlántico y por la falta de mantenimiento.