
Nueva York. La internacionalización de la
educación superior dominicana está teniendo un impacto directo tanto en los
estudiantes que se benefician de los programas de becas del ministerio como en
las empresas e instituciones que los acogen a su regreso, en las universidades
que pueden contar con ellos para dar clase y en las propias universidades donde
se forman en el exterior por el acervo cultural que dejan a los alumnos
habituales y profesores con el intercambio de experiencias de vida.
Esas fueron más o menos las
conclusiones en las que coincidieron los panelistas que tomaron parte en una
actividad organizada en el marco de la Semana Dominicana en Estados Unidos para
analizar los resultados que tiene la educación superior de postgrado
internacional en el país y que contó con la conferencia de apertura de la
Ministra de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Ligia Amada Melo.
El evento tuvo lugar en el Center
for Workers Education de City College de Nueva York con la colaboración del
Instituto de Estudios Dominicanos, el Instituto de Estudios Internacionales de
CUNY, la Global Foundation for Democracy and Develpment(GFDD) y UNAPEC.
La ministra explicó algunos
conceptos clave del programa de becas internacionales para postgrado que tiene
el Ministerio en marcha y que tienen como objetivo mejorar la calidad y la
equidad en e con la que se busca contribuir con la formación de profesionales
calificados para los desafíos que tiene el país en el mundo moderno y
globalizado.
“Las becas internacionales están
priorizadas hacia los postgrados porque no hay tantas condiciones para poder
hacerlo en el país por falta de profesores para impartirlo allí, aunque eso ya
va cambiando”, dijo Ligia Amada Melo. “Queremos que esos estudiantes también se
integren en la docencia, además de en empresas. Traen innovación y metodologías
nuevas, y presionan para lograr nuevas tecnologías con las que trabajar en las
universidades”.
Las becas se otorgan en función
de las prioridades establecidas a partir de las áreas en las que se desarrolla
el país, de contactos con los empresarios y estudios sobre demanda de
profesionales en diferentes regiones del país. Como consecuencia de ellos, la
ingeniería en diferentes vertientes, la biotecnología para la producción
alimentaria, el derecho comercial y corporativo, y la gerencia privada y
pública son algunas de las ramas en las que se centran los esfuerzos. “En el
área del cine se van a quedar sorprendidos de los muchachos que hemos formado a
lo calladito para desarrollar la empresa”.
Por las aulas de Estados Unidos
han pasado alrededor de 1,500 egresados, cuyo aprovechamiento de beca se ha
dirigido mayormente hacia estudios de ingeniería y arquitectura, aunque también
en programas de tecnologías de la información y comunicación y ciencias
básicas. “Las ventajas de estos programas es que los egresados tienen una
profesionalización actualizada, visión global del mundo, contacto con nuevas
culturas y tecnología de punta y valores que desarrollan en términos de organización,
responsabilidad, interés por la calidad… Y cuando terminan los estudios, pueden
hacer prácticas hasta 18 meses en EEUU. Esto es muy importante porque tienen
también la formación práctica en empresas”, afirmó la ministra.
Tras ofrecer algunos datos sobre
su colocación en puestos de trabajo, algo que suelen realizar de manera rápida
según la funcionaria del gobierno y mencionar otros aspectos relacionados con
el programa, Ligia Amada Melo manifestó el deseo de formar “gente en Educación,
donde tenemos mucha necesidad de calidad profesoral”.
Panelistas
Radhames Mejia, rector de UNAPEC,
fue el primer panelista en participar. Tras recordar el boom universitario de
la década del 60 y mostrar cifras sobre la evolución de la población
universitaria a lo largo de los años, el directivo académico afirmó que para “fortalecer
y expandir nuestras posibilidades es importante el programa internacional de
becas del Ministerio, La formación en el extranjero cumple una función muy
importante en la formación de los cuadros profesorales si se acoge a las
necesidades prioritarias del país”. Dijo que se está ante la gran oportunidad
de ir hacia una segunda fase de la reforma educativa de la formación superior,
que es formar para el postgrado y la investigación, “y eso solo se logra con un
programa bien orientado de formar recursos en el área del doctorado”.
Jim Miller. Vicepresidente Senior
del Instituto Tecnológico de Rochester (RIT), habló de la relación que durante
20 años ha tenido dicho centro con la República Dominicana, ahora enfocada en
los programas de beca con el Ministerio y con el 45% de los estudiantes
cursando carreras de ingeniería, ciencia y tecnología; el 31% en innovación,
emprendedurismo y negocios; el 15% en computación, ingeniería del software y
ciencias de la información; y el resto, en comunicación y tecnologías.
“Lo que tratamos de hacer en RIT
es aportar nuevas perspectivas, acercamientos innovadores y soluciones para la
República Dominicana desde la innovación, la competitividad y el crecimiento
económico. Preparar a los estudiantes dominicanos para competir en un mundo
virtual y que estén educados técnicamente con visión global”, dijo Miller entre
otras cosas. Las metas con los programas que desarrollan con Dominicana se
centran en asistir en la transformación del sector productivo nacional
dominicano para alcanzar competitividad internacional; desarrollar capital
humano con habilidades requeridas para el desarrollo económico y la
competitividad de nivel internacional; apoyo a clusters industriales
específicos considerados vitales para el país; y promover la innovación tecnológica y el
emprendedurismo en empresas existente así como en nuevos negocios.
“El potencial impacto de todos
estos planes de formación sería el incremento del nivel manufacturero, la
expansión de la base dientes internacionales, el crecimiento de la capacidad
formativa a nivel superior internamente y de las tasas de empleo, generar mayor
atracción para la inversión internacional y apoyar el desarrollo económico”,
dijo el dirigente universitario.
La doctora Mary Hubbard, Vice
Preboste de Educación Internacional de la Universidad Estatal de Utah, fue la
tercera panelista en intervenir. Presentó tres tipos de beneficios fruto de los
programas que desarrollan en acuerdos con el Ministerio. “Por un lado, los
estudiantes expanden su visión cultural, confort multilingüistico, habilidades
profesionales a partir del contenido académico, y también de liderazgo, así
como la expansión de su red social”. En cuanto a los beneficios para el país,
dijo que genera líderes bilingües o multilingües, fuerza de trabajo para el
sector de los negocios y el turismo, conexiones más allá de la isla, orgullo de
una herencia y expansión de la imagen del país al convertirse los estudiantes
en embajadores. Por último, afirmó que “la universidad se beneficia mediante el
enriquecimiento cultural al que tienen acceso sus estudiantes habituales,
exposición a la cultura dominicana, y nuevas perspectivas de trabajo en el aula”.
El panel, moderado por Ramona
Hernández, Directora del Instituto de Estudios Dominicanos de CUNY, lo cerró Juan Carlos Mercado, Decano del
Center for Worker Education de Citi College, quien dijo que la mayor
preocupación de los países de Latinoamérica es falta de especialistas en
ingenierías y ciencias, “y el gran drama que tienen estos países es que se forman
fuera y debido a su formación especializada no encuentran especio en sus
propios países, y eso es un desafío para los políticos”. Animó a las escuelas
dominicanas de ingeniería a asociarse al Global E Tree, un instituto
internacional de educación de carácter no gubernamental por las facilidades
para los estudiantes
Las palabras de agradecimiento de
Roberto Herrera, presidente del Comité Organizador de Semana Dominicana en
EEUU, pusieron el punto y final a un evento que tendrá su segunda parte en la
República Dominicana en una fecha por concretar.